La Facioterapia es una técnica holística tanto para el generalista, el especialista o el principiante que quiere cuidarse y tomar las riendas de su salud de manera natural. Nos permite evitar la toma abusiva de medicamentos y ayudar a nuestro entorno social. La Facioterapia no pretende identificar las enfermedades como pueden hacerlo los exámenes clínicos modernos ni igualar el diagnóstico tradicional de la medicina oriental.
La Facioterapia, por lo económica y confortable, puede revelarse complementaria con los métodos modernos o tradicionales gracias a su carácter inmediato.

A primera vista hay demasiados puntos, demasiados esquemas, demasiadas herramientas!

El inventor del método, el Prf. Bùi Quôc Châu, describe la Facioterapia como técnica terapéutica cibernética porque compara cada punto del mapa a interruptores de un cuadro de control.

Ojo, aunque no somos ordenadores —por suerte no somos tan sencillos—, la multirreflexología nos ofrece efectivamente una multitud de vías de tratamiento naturales. Estimulamos zonas y puntos precisos del rostro para movilizar nuestro proceso de autorregulación. La proximidad del rostro con el cerebro ofrece respuestas y resultados muy rápidos.

La Facioterapia - Dien Chan es compleja pero no complicada

Gracias a los programas progresivos de docencia y la gran experiencia de nuestro equipo, enseñamos desde el año 2002 a entender todo lo que se ha descubierto hasta hoy. No tenemos ninguna autoridad para simplificar un método tan joven (descubierto en 1980) y queremos que siguas investigando sin tener que re-inventar cosas ya descubiertas.

Primeros pasos
en Facioterapia - Dien Chan

El detector constituye el único medio infalible para encontrar los puntos dolorosos con precisión. Las coordenadas de los puntos son muy precisas y un desfase del orden del milímetro es siempre posible. Recomendamos al principiante empezar con el estudio de los esquemas de reflexión que describen zonas que podemos estimular con herramientas multireflex más fáciles de usar.

Sin embargo si necesitamos aplicar una fórmula de puntos·bqc y tenemos poca experiencia, le recomendamos utilizar el martillito. Para auto-tratarse es imprecindible estar delante de un espejo si deseamos utilizar el detector. En estos casos una excelente manera de aplicar un protocolo de Facioterapia - Dien Chan consiste en utilizar el martillito (mirando una buena série por la télé por ejemplo) una vez las zonas de reflexión identificadas.

Uso del detector de puntos·bqc

Aunque no podremos aquí substituirnos a las explicaciones del formador en un curso presencial, intentaremos dar algunos consejos.
Colocar el detector perpendicularmente a la superficie de la piel aguantándolo con flexibilidad y ejercer una presión media deslizando lentamente el detector para buscar un punto doloroso; con la ayuda del paciente, observando sus muecas.

Se trata de buscar los puntos más sensibles en la zona refleja que deseamos estimular.Es preciso estimular el punto unos 20 segundo. El dolor provocado tiene que ser producido por el punto y ser soportable.

Una vez detectado el punto mantener el detector perpendicularmente a la superficie de la piel y ejercer una presión moderada para que el paciente identifique de manera clara los puntos dolorosos. Estos puntos son muy importantes en el diagnóstico y en el tratamiento de las afecciones varias.

A veces el dolor puede provocar alguna lágrima. Hay que vigilar que no sea la presión del detector sobre la epidermis la que provoque el dolor. Cuando se cree haber encontrado un punto doloroso, alejar el detector y volver al punto para comprobar el diagnóstico gracias a la colaboración consciente o involuntaria del paciente (palabras, muecas, movimientos reflejos...).

Además de los puntos y de las zonas reflejas que figuran en los 28 esquemas, se puede razonar según los criterios principales de la Facioterapia para hallar otros puntos y otras zonas de reflejo. A través del curso, el profesor describe una lista y da algunos ejemplos típicos y prácticos. Enseña a familiarizarse con la manera de imaginar y de deducir otras relaciones de reflejo con otros órganos. Estas relaciones son mucho más numerosas de lo que parece.

Mantenimiento de las herramientas multireflex

Después de cada utilización, se recomienda lavar las herramientas multireflex con agua jabonosa para evitar el contagio de enfermedades de la piel.

Para mantener las herramientas limpias, cepillarlas con agua y jabón o con una solución de alcohol suave. Las herramientas de latón (llamadas “cobre yin”) pueden perder su brillo con el tiempo. Sumergirlas unas horas en una dilución de agua y bicarbonato sódico. Luego, cepillarlas con una gotas de limón fresco para recuperar su color y brillo.

El cuerno utilizado en la fabricación de las herramientas es natural; tener cuidado con las soluciones de alcohol fuertes y líquidos muy calientes. La utilización del agua tibia con jabón, es por lo general suficiente. Desaconsejamos el uso de aparatología de desinfección. El calor producido puede deformar y dañar las herramientas.

Uso de la moxa en Facioterapia

La moxibustión con palos de moxa es utilizada por facioterapeutas más expertos y da también muy buenos resultados. El calor actúa como una aguja de acupuntura en el punto vivo y alcanza la zona refleja más precisamente y más profundamente. La moxa multireflex alcanza unos 700ºC gracias a su muy alta densidad.

Aguantar la moxa entre el pulgar, el índice y el mayor; el auricular procura un apoyo sobre la piel del paciente y así se establece la distancia óptima de casi dos centímetro.
Desplazar la moxa muy lentamente prestando atención a las reacciones del paciente, ya que ciertos puntos le causarán una sensación de quemadura más viva que otros.

Cuando el paciente se manifieste de cualquier manera, alejar rápidamente la moxa en unos centímetros durante unos segundos, luego reanudar la acción en el mismo sitio dos veces más.
Se ha podido notar que en los países con clima templado, las personas son más sensibles al calor. Esto se tendrá que tener en cuenta. La acción de calentar está particularmente recomendada en casos de afecciones causadas por el frío como la gripe, los reumatismos, las inflamaciones de la zona ORL, como sinusitis, entumecimientos, hematomas... La moxa no se empleará más de una vez por día, ya que los abusos pueden causar quemaduras.